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Lección 6 ª: Lugar de Estudio
El lugar de estudio debe ser lo más cómodo posible, de forma que uno se pueda concentrar completamente en el trabajo. Debe ser una habitación suficientemente silenciosa: cualquier ruido distrae y dificulta la concentración.
Es preferible estudiar en silencio,
sin música, o en todo caso con una música tranquila (preferiblemente
música clásica) a bajo volumen. No se debe estudiar viendo
la tele (al final ni se estudia bien ni se ve la tele
bien). El estudiante se engaña a si mismo: como ha estado
mucho tiempo con los libros considera que ha trabajado duro,
pero realmente lo único que he hecho ha sido perder el tiempo.
Hay que cuidar la luz y la temperatura de la habitación.
La habitación debe estar suficientemente
(no excesivamente) iluminada, preferiblemente con
luz natural. Si se trata de luz artificial
es preferible combinar una luz indirecta que ilumine
toda la habitación y un foco centrado en la mesa (preferiblemente
con bombilla azul). Hay que evitar la iluminación
con tubos fluorescentes, así como estudiar en una
habitación oscura con un potente foco iluminando la mesa.
En ambos casos puede producir fatiga. El estudiante no debe tener sensación de frío ni de calor.
La habitación se debe ventilar regularmente; se pueden utilizar los breves descansos intermedios de 5 minutos para abrir las ventas.
La mesa de trabajo debe ser amplia y la silla cómoda.
Hay que estudiar sentado delante
de una mesa y no retumbado en un sofá o recostado en
la cama, ya que ello dificulta la concentración. Aunque
pueda resultar una forma de trabajar más relajada y placentera,
al final no es sino una pérdida de tiempo que habrá que
recuperar. La amplitud de la mesa debe
permitir disponer a mano de todo el material de estudio
que se vaya a necesitar. Hay que evitar una mesa pequeña
en la que estén los libros amontonados. El estudiante debe trabajar siempre en el mismo lugar, a ser posible en su habitación y con la puerta cerrada, lo que le permite generar una rutina que le facilita la concentración.
Se debe evitar ir a casa de un amigo/a a estudiar, ya que aunque se pase un rato muy agradable y divertido, normalmente se estudia poco, el tiempo apenas cunde. Esto obliga a recuperar más tarde el tiempo perdido.
El estudiante debe tratar de maximizar
la utilidad de sus horas de estudio, lo que le permitirá
terminar de estudiar antes y tener más tiempo para el descanso
u otras actividades. Si el tiempo de estudio no se
aprovecha habrá que dedicar más adelante horas extras para
recuperar el tiempo perdido. El estudiante debe evitar horas
de estudio "cómodas" o "entretenidas" porque en el fondo
suelen esconder un desaprovechamiento del tiempo. Tampoco es recomendable trabajar a una sala de estudio o una biblioteca pública (salvo que no se disponga de otra alternativa) ya que los riesgos de distracción (y por tanto, de perder el tiempo) aumentan considerablemente. Ir a la biblioteca puede ser muy divertido (coincidir con amigos, charlar un rato, etc.) pero se corre el riesgo de no aprovechar convenientemente el tiempo. Sólo el tiempo que se emplea en el desplazamiento justifica en muchos casos que no compense ir a estos sitios, sobre todo si se dispone de una habitación suficientemente cómoda en casa. Sin embargo, estos lugares públicos sí pueden ser muy interesantes cuando de lo que se trata es de buscar información adicional para completar los apuntes, para realizar algún trabajo, etc. |