|
Lección 8 ª: Fases del Estudio
Antes de comenzar a estudiar hay que preparar y tener a mano el material que se va a utilizar: apuntes completos, libro de texto, lápices, bolígrafos, cuartillas, calculadora, etc.
En primer lugar hay que determinar la materia que se va a trabajar. Normalmente el estudiante trabajará cada lección individualmente. No pasará a la siguiente hasta que no tenga dominada la anterior.
El aprendizaje de cada lección se realiza gradualmente, dando diversas vueltas a su contenido, profundizando cada vez más y afianzando los conocimientos.
La primera vuelta es una toma de contacto con el nuevo tema.
Consiste en leer el índice de la
lección, ver como se estructura, cuales son los apartados
y sub-apartados, ver de cuantas páginas consta, etc. En definitiva hacer una valoración inicial
del contenido que se va a estudiar y de su posible grado de dificultad.
A continuación se dará una lectura completa a la lección poniendo la máxima atención.
Con ella se pretende saber de que
trata la lección, entenderla, quedarse con las ideas principales,
formarse una idea general sobre el tema. En esta primera lectura no se
debe subrayar nada (es un error que cometen muchos estudiantes). Otro error habitual es tratar desde un primer
momento de memorizar la lección sin tener aún una idea general de la
misma. La siguiente vuelta es ya propiamente de estudio:
Se va leyendo epígrafe por epígrafe,
deteniéndose en cada uno de ello, subrayando las ideas principales
y tratando de repetir a continuación con las propias palabras
lo estudiado. Hasta que no se consigue dominar cada epígrafe
con cierta precisión no se debe pasar al siguiente. Si el epígrafe es
muy extenso se puede subdividir en dos o tres bloques e irlos estudiando
independientemente, tratando al final de desarrollarlo en su totalidad.
La siguiente vuelta es de afianzamiento:
Se revisa nuevamente epígrafe por
epígrafe hasta conseguir dominarlos con cierto nivel de
seguridad. Cuando se termina esta vuelta el alumno debe
tener ya un conocimiento bastante preciso del tema. Comprende la lección,
la entiende, sabe cómo se estructura, sus ideas principales, y con una
mínima ayuda es capaz de desarrollar los distintos epígrafes.
Es el momento entonces de elaborar una ficha resumen, muy breve y escueta (una cara de un folio, a lo más dos), en la que recoger un esquema de la lección (apartados principales, sub-apartados, ideas principales, datos de interés, etc.).
Una vez elaborada la ficha, el estudiante dará diversos repasos hasta considerar que domina la lección. Sólo entonces estará en disposición de pasar a la siguiente. Hay que tener muy claro que ésta es una de las posibles metodologías de estudio, pero no la única.
Un método que utilizan muchos estudiantes y que no suele funcionar es releer muchas veces la lección, sin profundizar.
Otro método que no es eficaz es el que se basa en la repetición mecánica: se basa en repetir la lección una y otra vez hasta que queda grabada. El estudiante no se preocupa por entenderla, busca simplemente ser capaz de repetirla. |