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Lección 18 ª: Olvido
La memoria a veces falla, lo que uno ha estudiado con tanto esfuerzo se olvida y a veces esto ocurre en el peor momento posible, justo en mitad del examen. El olvido es humano y por tanto puede ocurrir, pero muchas veces dicho olvido es resultado de una mala preparación.
El olvido suele ocurrir por alguna de las siguientes causas:
Se ha estudiado la materia del examen
con mucha anticipación y luego no se ha repasado convenientemente. Se ha estudiado mal, memorizando
mecánicamente, sin llegar a asimilar la asignatura. El estudiante
podía pensar que dominaba la lección porque cuando la estudió era capaz de repetirla, pero no ha conseguido consolidar esos
conocimientos. Se ha estudiado atropelladamente
la noche anterior al examen, sin tiempo a que los nuevos conocimientos
se asienten en la memoria. No se ha descansado convenientemente
y se llega al examen con la mente cargada. Por tanto, el estudiante debe evitar que alguna de estas
cuatro situaciones se produzca y eso depende exclusivamente de él.
Tiene que establecer repasos periódicos
que le permitan mantener frescos los conocimientos adquiridos. Tiene que asimilar los contenidos.
No vale con ser capaz de repetirlos ya que la memoria puede
fallar, se trata de entenderlos y poder desarrollarlos con sus
propias palabras. El aprendizaje debe ser gradual,
día a día, y no de prisa y corriendo el último día. Al examen hay que ir perfectamente
descansado para poder rendir al máximo. El olvido a veces también se produce porque, aún habiendo estudiado
con seriedad, no se han establecido pistas que puedan facilitar el
recuerdo.
No se lleva aprendido un esquema detallado
del temario que nos permita situarnos y comenzar a recordar
su contenido. Por ejemplo:
Con una estructura del temario bien aprendida resulta mucho más fácil situar la pregunta del examen y comenzar a "tirar del hilo" e ir recordando su contenido. |