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Lección 26ª: Trabajo
en Grupo
El trabajo en grupo es una actividad que ocasionalmente
se presenta tanto en el colegio como en la universidad. A la complejidad
que de por si presenta cualquier proyecto, hay que añadir los
problemas de relaciones personales que pueden surgir dentro
del grupo.
Un punto clave en el buen éxito de
un trabajo en grupo es la buena relación entre sus miembros.
Lo primero que hay que hacer es elegir a los componentes del equipo:
No necesariamente tienen que ser tus
mejores amigos. Deben ser compañeros trabajadores,
que se toman las cosas en serio y de fácil trato. Hay que
procurar que esta buena relación exista entre todos los componentes
del grupo.
Hay que evitar personas polémicas,
avasalladoras, poco diplomáticas, por muy buenas que puedan ser trabajando.
Una vez elegido el grupo lo primero que hay que hacer es celebrar
una reunión preliminar en la que a todos los componentes les quede
claro cual es trabajo que tienen encomendado.
Se fijarán las reglas de funcionamiento
del equipo: por ejemplo, lugar de reuniones, frecuencia de
las mismas (semanales, quincenales, etc.), nombramiento de
un coordinador, etc.
Se determinará la tarea encomendada a cada
componente del grupo. Las cargas de trabajo individuales deben ser
lo más equilibradas posibles, evitando que haya diferencias significativas.
Hay que planificar el tiempo disponible hasta la entrega del
trabajo. Se determinarán los distintos pasos que hay que completar y el
tiempo disponible para cada uno de ellos.
Por ejemplo: 1ª semana: búsqueda de
información. 2º y 3ª semana: desarrollo individual de las
partes asignadas. 4ª semana: análisis de las aportaciones
individuales. 5ª y 6ª semana: refundición de las aportaciones
individuales. 7º y 8º semana: análisis y correcciones del
texto refundido. Redacción de conclusiones. 9ª semana: entrega.
Este calendario permitirá conocer si se
avanza correctamente o si, por el contrario, se están produciendo
retrasos que puedan dificultar la finalización del trabajo en el plazo
permitido.
Las reuniones periódicas que se vayan manteniendo permitirán ir
comprobando si todos los miembros del equipo están trabajando en la línea
fijada y si se están cumpliendo los plazos previstos.
No se puede esperar hasta el último
momento para conocer que uno de los integrantes del grupo no ha realizado
su parte.
El equipo funcionará bien en la medida que todos sus miembros
se impliquen en el proyecto.
Es fundamental que todos participen
en las deliberaciones, expongan sus puntos del vista.
Hay que evitar que algún(os) miembros(s) monopolice(n) las
reuniones, se adjudiquen un protagonismo desmedido, tomen
unilateralmente decisiones que afectan a todos.
Si algún miembro del equipo se muestra más
retraído hay que tratar de animarle a participar en las deliberaciones.
Si algún integrante del grupo no cumple satisfactoriamente
con su cometido hay que hacérselo saber, requiriéndole un cambio de
actitud.
Si persiste en su comportamiento el
resto del grupo tendrá que comunicarle que no se piensa admitir
dicha actuación, dándole un plazo para rectificar y en caso
contrario proceder a su expulsión.
El equipo no puede consentir que uno de
sus componentes ponga en peligro el éxito del proyecto, ni que trate
de aprovecharse de sus compañeros.
Cada miembro del equipo debe colaborar en mantener un buen ambiente
de trabajo, evitando que surjan conflictos que deterioren el ambiente.
Hay que ser muy respetuoso con los
compañeros, valorando y respetando sus opiniones aunque
no se compartan. Esto no implica renunciar a los propios puntos
de vista, pero sí ser flexibles y comprensivos con otros planteamientos.
Hay que ser tolerante con los errores
de otros, especialmente con aquellos cometidos por compañeros
implicados de verdad en el proyecto.
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