Un mito frecuentemente escuchado es que al quitar el tapón del fregadero el agua gira en un sentido en el hemisferio norte y en sentido contrario en el hemisferio sur.
Este es un tema recurrente en las discusiones de los científicos aficionados, que a menudo gustan de presumir ante los amigos con su dominio de un fenómeno difícil de explicar y entender, como es la fuerza de Coriolis.
La fuerza de Coriolis es un fenómeno real, que podemos describir en pocas palabras diciendo que cuando lanzamos un objeto, éste no describe una trayectoria lineal, sino curvilínea en sentido contrario a la rotación de la Tierra.
Es cierto que el efecto de Coriolis existe, y que tiene importantes implicaciones en nuestra vida diaria: es lo que determina los grandes fenómenos atmosféricos y oceánicos. Todos estamos acostumbrados a las imágenes vía satélite de los remolinos de nubes de anticilones y borrascas, y a oir hablar del Niño y la corriente del golfo.
Pero el efecto es apreciable solamente a muy gran escala: del mismo modo que si miramos al horizonte, éste parece una línea recta, las fuerzas de Coriolis pierden importancia muy deprisa al reducir la escala, hasta el punto de que incluso cuando se trata de los tornados se han detectado casos en que el vórtice tiene sentido contrario debido a cambios térmicos en la atmósfera.
Ahora bien, cuando bajamos al nivel del fregadero el efecto de las fuerzas de Coriolis es insignificante. Si son incapaces de determinar necesariamente el sentido de giro de un tornado, mucho menos pueden determinar el del agua en un fregadero. A esta escala hay montones de factores cuya influencia es muchísimo más importante a la hora de determinar el sentido de giro del agua en el fregadero, tales como perturbaciones inducidas al llenarlo, al lavarnos las manos, pequeñas imperfecciones en la forma del desagüe o cómo se quitó el tapón. Estas perturbaciones pueden parecer minúsculas (desde nuestro punto de vista) pero comparadas con la influencia de la fuerza de Coriolis son gigantescas.
Ciertamente, uno podría ver el efecto de las fuerzas de Coriolis en un fregadero... si puediera conseguir un fregadero perfectamente ideal y simétrico, dejar el agua en reposo perfecto, quitar el tapón sin inducir ninguna perturbación... y tener varias toneladas de agua porque el efecto de Coriolis tardaría horas en tener un efecto.
¿Podemos comprobarlo? Ciertamente: basta repetir el experimento varias veces. Con un poco de práctica un puede descubrir cómo obtener un giro en uno u otro sentido cambiando las condiciones, tal vez cambiando el modo de llenarlo, quitar el tapón o usando distintos fregaderos o bañeras.
Si realmente fuera tan intensa, bastaría con viajar al ecuador y hacer la prueba un paso arriba y un paso abajo de la línea del ecuador... que es lo que hacen algunos pícaros para engañar a los turistas: con un poco de habilidad y una palangana pueden hacer la demostración de cómo el agua gira en un sentido u otro según a qué lado del ecuador se encuentren. ¡Que no te engañen!
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AMPA C.E.I.P. Chozas de la Sierra
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