Periódicamente recibimos una nota avisándonos de que se ha detectado un brote de piojos en el cole.
Nuestra primera reacción suele ser de indignación: ¿pero cómo han podido contraer estas pestes inmundas nuestros niños? seguida de otra de preocupación: ¿y ahora qué hago?
El problema principal es que los piojos (como tantas otras plagas) generan una fuerte reacción emocional que a menudo oscurece nuestra capacidad para valorarlos objetivamente.
En este artículo vamos a ver qué es lo que realmente se sabe sobre los piojos a ciencia cierta, y qué es lo que significan en realidad.
La medicina basada en la evidencia
La Ciencia misma, como tal, se ha desarrollado efectivamente de forma bastante reciente (aunque se ha venido gestando durante milenios). En el caso de la medicina basta recordar que hasta Pasteur aún se creía en la generación espontánea y hasta mediados del s. XX no teníamos antibióticos.
En la práctica hemos podido ir comprobando con precisión muchas cosas (aunque aún nos quedan muchas más por verificar). Esto quiere decir que hay situaciones bien conocidas, basadas en la evidencia, y otras que aún no se han podido estudiar a fondo. ¿Qué es lo que realmente sabemos de los piojos?
Los piojos
La pediculosis o infestación por piojos es una afección causada por unos insectos que se alimentan de sangre y que afecta a humanos con relaciones sociales. Todas las fases de vida del piojo tienen lugar en la cabellera.
¿Cómo es de frecuente?
Los datos disponibles parecen indicar que aproximadamente un 5-14% de los niños españoles en edad escolar están infestados. Estudios en Australia muestran una incidencia similar (13%) en tanto que la incidencia varía mucho en países tercermundistas. Eso quiere decir que ¡en un colegio con 250 alumnos sería "normal" que hubiera unos 25 niños infestados en cualquier momento!
¿Por qué se produce?
No se han encontrado relaciones entre la incidencia de piojos y la asistencia a la escuela, la higiene ambiental, tipo de peinado, color del pelo, frecuencia de uso de champús, edad, ni que los piojos prefieran un pelo sucio o limpio.
Lo único que está claro es que el mecanismo de transmisión es por contacto directo cabeza-cabeza y que es una de las afecciones más contagiosas.
Efectos
La afección es esecialmente inofensiva y de hecho muchos niños no tienen ningún síntoma. El principal problema asociado es el estigma social que la acompaña y los traumaa al intentar eliminar los piojos. En ocasiones los niños pueden sensibilizarse a los piojos ocasionándose picor y enrojecimiento, y tal vez infecciones secundarias por rascarse con las manos sucias.
¿Tienen piojos?
La presencia de liendres no indica infestación activa (solo en 1/3 de los casos). Tampoco es suficiente con la presencia de picor. Para poder asegurarlo es preciso que se vean los piojos adultos. El mejor método es buscar piojos adultos mientras se peina el cabello húmedo al menos un par de veces con un peine de púa fina (lendrera).
¿Qué hacer?
Lo primero mantener la calma. Es una afección mayoritariamente inofensiva, que a menudo pasa desapercibida, donde lo más peligroso es rascarse con las manos sucias.
Como ya hemos dicho, el principal problema es el estigma social y los traumas al quitárselos, así que lo más importante es combatir ambos
problemas manteniendo la calma, reprimiendo las cazas de brujas y evitando angustiar y preocupar a los niños con nuestros nervios alarmistas.
Lo segundo es evitar que los niños empeoren la situación rascándose con las manos sucias y originándose heridas que puedan infectarse. Para ello la mejor solución es acostumbrar a los pequeños a mantener siempre una escrupulosa higiene personal (lavarse las manos frecuentemente, etc...) .
También necesitamos verificar la extensión del problema: todos los miembros de la familia deben ser examinados para comprobar si también han sido contagiados. Los piojos no son solo un problema infantil. Y por supuesto, tener el mínimo de cortesía de avisar a la dirección del Colegio para que otros niños puedan ser examinados.
Es recomendable lavar la ropa a más de 55 grados, o bien guardarla en bolsas cerradas más de 15 días para que mueran los piojos o liendres (huevos) que pudieran haber quedado en ella, planchándola después -en especial las costuras-, y por supuesto evitar que los niños compartan peines, gomas para el pelo, diademas, etc... En resumen, llevar una buena higiene familiar.
Por supuesto, hay que eliminar los piojos. Para ello tenemos dos métodos de eficacia probada (aunque muy desigual):
Comentarios (0)
AMPA C.E.I.P. Chozas de la Sierra
http://www.sotodos.com/geeklog/article.php/20080109154339376